viernes, 18 de noviembre de 2011

brebes consejos para hacer tu vida mejor

1. Blanco.
El color blanco, teóricamente combina con el resto de colores, aunque no es conveniente tratar de combinarlo con colores claros del resto de la gama (un amarillo muy claro o verde muy claro, por ejemplo). Para un vestido o traje solo suele ser apropiado para mujeres, o caballeros en ambientes tropicales. Como color claro que es, hace más grueso.
2. Negro.
El negro es otro color que combina fácilmente con la mayoría de colores salvo con colores muy oscuros como el marrón oscuro o azul noche, o tratar de llevar distintos tonos de negro. Es el color de la elegancia (frac, esmoquin, traje de noche …) y del luto. No es habitual, debido a su seriedad, vestir de negro de forma habitual. Este color hace más delgado.
3. Marrón.
Este color, es uno de los más difíciles de combinar, y al contrario que otros colores, combina muy bien con otros tonos de su propio color (beiges, tierras, arenas, etc.). Aunque sea difícil de combinar es un color fundamental en los vestuarios femeninos. En cambio en el masculino ha sido desplazado por los grises y los azules. Es un color que en función del tono puede hacer más grueso o más delgado, o simplemente neutro.
4. Gris.
Es uno de los colores que dominan el vestuario masculino (los trajes). Combina bastante bien con casi todos los colores, como el negro, azul y tonos de rojo (burdeos, granate, etc). También combina con tonos de verdes y algunos marrones. Y combina muy bien con distintos tonos de su propio color, el gris. Es serio, discreto y elegante. En función del tono puede hacernos más delgado (gris marengo, por ejemplo) o ser bastante neutro un gris claro.
5. Azul.
Otro de los colores estrella, con el gris, en el vestuario masculino. Combina perfectamente con muchos otros colores, como el blanco, los derivados del rojo (burdeos, granate, etc.) con algunos tonos de gris y crema (beige). Por norma general es más utilizado en colores oscuros (como el azul noche o el azul marino). Por regla general nos hace más estilizado (debido a que se utiliza el oscuro mayormente).
6. Verde.
Es uno de los colores más difíciles de combinar, y seguramente uno de los menos utilizados para vestir (debido a sus connotaciones militares, generalmente). Se utilizan, los verdes oliva y verdes oscuros, pero es difícil combinarlos sino es con tonos propios de la gama de verdes y algún que otro color tierra o arena. También puede combinarse con algún tono claro de gris, pero como decimos hay que tener mucho cuidado pues no es nada fácil combinarlo.
En cuanto a las combinaciones de prendas hay que tener cuidado al combinar: no se combinan prendas de invierno con prendas de verano; no se deben combinar prendar de tejidos muy distintos que hagan parecer que estamos aprovechando restos; no se deben combinar rayas con cuadros; no es bonito combinar estampados de distintos tipos en una misma puesta; hay que cuidar que los colores y motivos de los estampados combinen con el resto de colores de las prendas (por ejemplo, llevar una blusa estampados verdes, y la falda por ejemplo azul marino, cosa que no combina excesivamente bien, en cambio si el estampado es burdeos iría perfecta con la falda azul marino); no se combinan prendas clásicas con prendas vanguardistas (ir con una falda ultramoderna y una blusa super clásica, tipo "monja", por ejemplo).

Algunos trucos para disimular imperfecciones

  1. Si tenemos las caderas anchas podemos disimularlas con faldas rectas y de tonos oscuros, evitando llevar prendas muy ceñidas o pantalones. También se puede desviar la atención luciendo escotes (pero con cuidado y gusto), y joyas llamando la atención de la parte superior de nuestro cuerpo.
  2. Si somos bajitos, de piernas cortas, podemos utilizar pantalones rectos de cintura alta, que nos hacen más altos. Hay que evitar las faldas largas y de mucho vuelo, que nos harían más bajos.
  3. Si tenemos poco pecho, nos favorecen tejidos drapeados y poco ajustados, que nos den más volumen. También se pueden utilizar pañuelos al cuello, camisas o blusas con bolsillo a la altura del pecho. Prendas poco ajustadas. Si tenemos mucho pecho, todo lo contrario, prendas más ajustadas y tejidos lisos.
  4. Si tenemos la cintura ancha, pantalones y faldas altas, con cinturones anchos que disimulan esta parte. Colores oscuros. Vestidos de corte imperio y chaquetas acampanadas.
  5. Si somos muy delgadas, podemos mercar nuestra figura con prendas ajustadas, jersey de escote a pico, etc. O si queremos parecer mas voluminosas, y disimular nuestra delgadez, prendas sueltas, faldas de amplios vuelo, jersey gordo, vestidos tres cuartos, etc.
  6. Por último tendríamos las distintas combinaciones de baja y gruesa, alta y delgada, bajita y delgada, etc. Sería tomar los consejos anteriormente dados y combinarlos. Alguna veces, una manera de disimular alguna parte de nuestro físico, es remarcar otra para hacerla más importante minimizando el "defectillo" o esa parte que no queremos que se note.

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martes, 15 de noviembre de 2011

El Calentamiento Global

El calentamiento global es un término utilizado para referirse al fenómeno del aumento de la temperatura media global, de la atmósfera terrestre y de los océanos, que posiblemente alcanzó el nivel de calentamiento de la época medieval a mediados del siglo XX, para excederlo a partir de entonces.[2]
Todas las recopilaciones de datos representativas a partir de las muestras de hielo, los anillos de crecimiento de los árboles, etc., indican que las temperaturas fueron cálidas durante el Medioevo, se enfriaron a valores bajos durante los siglos XVII, XVIII y XIX y se volvieron a calentar después con rapidez.[2] Cuando se estudia el Holoceno (últimos 11,600 años), el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) no aprecia evidencias de que existieran temperaturas medias anuales mundiales más cálidas que las actuales.[2] Si las proyecciones de un calentamiento aproximado de 5 °C en este siglo se materializan, entonces el planeta habrá experimentado una cantidad de calentamiento medio mundial igual a la que sufrió al final de la Glaciación wisconsiense (último período glaciar); según el IPCC no hay pruebas de que la posible tasa de cambio mundial futuro haya sido igualada en los últimos 50 millones de años por una elevación de temperatura comparable.[2]
El calentamiento global está asociado a un cambio climático que puede tener causa antropogénica o no. El principal efecto que causa el calentamiento global es el efecto invernadero, fenómeno que se refiere a la absorción por ciertos gases atmosféricos—principalmente H2O, seguido por CO2 y O3—de parte de la energía que el suelo emite, como consecuencia de haber sido calentado por la radiación solar.[3] El efecto invernadero natural que estabiliza el clima de la Tierra no es cuestión que se incluya en el debate sobre el calentamiento global. Sin este efecto invernadero natural las temperaturas caerían aproximadamente en unos 30 °C; con tal cambio, los océanos podrían congelarse y la vida, tal como la conocemos, sería imposible. Para que este efecto se produzca, son necesarios estos gases de efecto invernadero, pero en proporciones adecuadas. Lo que preocupa a los climatólogos es que una elevación de esa proporción producirá un aumento de la temperatura debido al calor atrapado en la baja atmósfera.
El IPCC sostiene que: «la mayoría de los aumentos observados en la temperatura media

origen de la raza de caballos pura sangre

Se trata de una raza mezcla de equinos diferentes, aún se conserva un registro genealógico de las primeras razas inglesas e irlandesas. Ha sido la mayor influencia en las carreras de caballos, aportándoles mejor estética, velocidad y resistencia. La evolución de la raza pura sangre se remonta al cruce proveniente de tres caballos orientales, considerados los tres sementales fundadores de la raza: el Byerly Turk, el Darley Arabian, y el Godolphin Arabian. El cruce y la crianza se realizaron con caballos "corredores" ingleses tradicionales criados en yeguadas reales de las islas británicas.
El mejor tiempo registrado por un ejemplar en una carrera fue alcanzado en Epson, Inglaterra, en que un caballo de esta raza logró un promedio de 77 kilómetros /hora.
Todos los caballos pura sangre que compiten en carreras están registrados en los libros genealógicos de caballos en su país de nacimiento.
Cuando los caballos destinados a las carreras cumplen el año de edad comienzan un entrenamiento que implica la aceptación del peso y las órdenes de un jinete. Aunque algunos caballos de dos años participan en carreras, un caballo pura sangre está en su momento de mayor rendimiento entre los tres y los cinco años; sin embargo, ésta no es una regla básica ya que existen ejemplares que han competido con éxito pasados los diez años de edad. Existen carreras diferenciando para caballos y yeguas, pero la mayoría están abiertas a ambos sexos.
Una yegua se conoce como potranca hasta su quinto año e inmediatamente pasa a ser una yegua. Un caballo castrado de cualquier edad es un capado. Un caballo no capado es un potro hasta los cinco años y a partir de entonces será simplemente un caballo o un semental.
La característica que distingue a los caballos pura sangre es que suelen ser caballos nerviosos y muy sensibles, con galope ligero y tranco firme.
Su alzada media se sitúa entre los 162 Y 164 centímetros. Las capas de colores se presentan regularmente en: alazán, retinto, colorado, colorado tordillo y tordillo chancaco o ruan.
Su cuerpo es largo, esbelto y poco proporcionado, siendo su perfil recto.
Los riñones de esta raza son más fuertes que un caballo normal, lo que proporciona más potencia para el galope.
Las extremidades posteriores son más grandes y largas, mientras que las anteriores son delgadas, con antebrazos musculosos y articulaciones grandes y planas. La medida del hueso por debajo de las rodillas es inferior a 20 centímetros.
Su cabeza está estilizada y siempre alerta, sin demasiada carne en la mandíbula. Los ollares de la nariz son de gran tamaño, propicios para una oxigenación rápida.
La espalda de esta raza suele ser larga y muy inclinada, con la cruz prominente.